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Introducción al High End Audio | Euroconceptos

Introducción al High End Audio

ROBERT HARLEY
El High End Audio tiene que ver con la pasión: pasión por la música y por la forma en que ésta puede ser reproducida. El High End Audio es una búsqueda para recrear en el hogar del oyente el mensaje musical del compositor o el intérprete con el máximo realismo, emoción e intensidad.
Porque la música es importante, recrearla con la mayor fidelidad posible es igualmente importante.
Los medios a través de los cuales escuchamos música (nuestros sistemas de audio, habitaciones, etc.) no pueden separarse de nuestra capacidad para experimentar la música. No se trata de la misma música en un sistema diferente porque no podemos separar la retórica de la música (sus palabras) de su realidad física (su entrega). Esto hace que los “sistemas de entrega” (nuestros estéreos) sean más importantes que lo que podríamos imaginarnos. ¿Nos pueden decir lo que nos están transmitiendo los músicos en la grabación?
Obviamente, la experiencia musical es una cosa compleja, delicada, y nosotros los humanos somos más sensibles de lo que algunas veces pensamos. Pero tenemos la opción de sintonizar nuestros sistemas de música para equilibrar mejor la ecuación. Podemos acercarnos más a lo que deseamos si sabemos lo que deseamos.
La verdad triste pero universal sobre el equipo de audio es que, en cualquier momento que coloque una señal dentro de un componente de audio, nunca resulta mejor en el otro extremo. Por lo tanto, usted desea mantener la vía de la señal lo más sencilla posible para eliminar cualquier electrónica innecesaria entre usted y la música. Ésta es la razón por la cual incorporar ecualizadores y otros “procesadores” a la cadena de señales es por lo general mala idea, mientras menos se haga a la señal, mejor.
Los productos de High End constituyen un subconjunto único de componentes para la reproducción de música que guardan poca similitud con los “sistemas estéreo” que se venden en las tiendas departamentales. Un sistema de reproducción de música no es un aparato doméstico como una lavadora o un tostador, es un vehículo para expresar el vasto potencial emocional e intelectual de la música codificada en nuestros discos y CDs. Mientras mayor sea la calidad de la reproducción, más profunda será nuestra conexión con la música.

El principio del High End –que la música y la calidad de su reproducción importan muchísimo- se manifiesta en los productos de High End Audio. Estos productos son diseñados por entusiastas dedicados que combinan la destreza técnica y la sensibilidad musical en la elaboración de componentes que nos acercan más al acontecimiento musical original. Los productos de High End son diseñados por oído, creados con las manos, y existen por una sola razón: para intensificar la experiencia de escuchar música.

En primer lugar, el término “High End Audio” se refiere al desempeño de los productos, no a su precio. A pesar de que muchos componentes de High End tienen precios altos, esto no significa que usted tiene que conseguir una segunda hipoteca para poseer una reproducción de música de alta calidad en su casa. Un sistema con un gran sonido puede ser menos costoso de lo que usted se imagina.
En segundo lugar, el High End Audio tiene que ver con comunicar la experiencia musical, no agregar características elaboradas y difíciles de manejar. De hecho, los sistemas de High End son mucho más fáciles de utilizar que los sistemas de mediana fidelidad del mercado en serie. Esto se debe a que la ética del High End elimina las características inútiles, invirtiendo en vez de esto el dinero en la calidad del sonido. El High End Audio es para amantes de la música, no para prodigios electrónicos.
En tercer lugar, cualquier persona a la que le guste la música puede apreciar inmediatamente el valor de una reproducción de sonido de High End . No se necesita un “oído de oro” para saber qué suena bien. Las diferencias entre una reproducción de música buena y una mediocre son obvias instantáneamente. La reacción –por lo general placer y sorpresa- de alguien que escucha un sistema de audio High End de calidad por primera vez recalca que el High End Audio puede ser apreciado por todos. Si usted disfruta la música, la disfrutará más a través de un sistema de High End . Así de simple.
Por último, el objetivo del High End Audio es hacer que el equipo “desaparezca” y la música llene los sentidos; cuando esto sucede, sabemos que hemos alcanzado el estado más alto de comunicación entre el músico y el oyente. El High End Audio no se refiere al equipo; se refiere a la música.

El credo de High End sostiene que mientras menos se procese la señal musical, ésta será mejor. Cualquier circuito electrónico, cable, control de tonos o interruptor degrada la señal, y por consiguiente la experiencia musical. Ésta es la razón por la cual usted no encontrará ecualizadores gráficos, “procesadores espaciales”, “sintetizadores subarmónicos” u otros trucos de este tipo en un equipo de High End . Estos dispositivos no sólo son desviaciones de la realidad musical, sino que añaden sistemas de circuitos innecesarios a la vía de la señal. Al reducir al mínimo la cantidad de electrónica entre usted y los músicos, los productos High End pueden aumentar al máximo la línea directa de la experiencia musical. Menos es más.
Imagínese que se encuentra parado al borde del Gran Cañón, sintiéndose abrumado por su grandeza. Usted experimenta no solamente la inmensidad de esta escultura masiva tallada en lo profundo de la tierra, también todas sus características más pequeñas saltan ante usted, vívidas y vivas. Usted puede percibir los finos matices de color en las capas de la roca, las diferencias entre las diversas sombras de color rojo son fácilmente aparentes. Los detalles finos de las enormes formaciones se aclaran fácilmente cuando los observa, profundizando de esta manera su apreciación. Los contrastes de luz y sombra realzan el laberinto aparentemente infinito de grietas y hendiduras. Mientras más tiempo y más cerca lo ve, observa más. La riqueza de la aportación sensorial lo mantiene parado en silencio en el borde, intimidado ante la belleza inconmensurable de la naturaleza.
Ahora imagínese observando el Gran Cañón a través de una ventana fabricada con varios grosores de vidrio, sin ser éstos perfectamente transparentes. Un cristal posee una ligera opacidad grisácea que reduce el brillo de los tonos vívidos y borra las sutiles distinciones entre sombras de color similares. La fina estructura granulada del siguiente cristal disminuye su habilidad para distinguir las características en la roca. Otro cristal reduce el contraste entre la luz y la sombra, convirtiendo la inmensa profundidad y amplitud del Gran Cañón en un cuadro plano. Por último, el marco de la ventana restringe en sí su vista, destruyendo el impacto global del Cañón. En lugar de la realidad directa e inmediata de pararse en el borde del Gran Cañón, lo que usted observa es gris, turbio, sin vida y sintético. Podría estar viéndolo igual por televisión.
Escuchar música reproducida a través de un sistema de reproducción mediocre es como observar el Gran Cañón a través de estas ventanas de vidrio. Cada componente de la cadena de reproducción -reproductor de CD, tornamesa, preamplificador, amplificador de potencia, bocinas, y los cables que los conectan- distorsionan de cierta forma la señal que pasa a través de éstos. Un producto puede añadir un carácter grueso y granulado a las texturas instrumentales. Otro puede reducir los contrastes dinámicos entre alto y suave, apagando la expresión del compositor o intérprete. Otro más puede proyectar una capa gruesa y turbia sobre la música, destruyendo sus sutiles colores de tono y superponiendo todos los instrumentos con un timbre no diferenciado. Por último, el marco de la ventana –es decir, el sistema de reproducción electrónico y mecánico- disminuye la amplitud que es la intención artística del músico.
El High End Audio tiene que ver con eliminar tantas ventanas de vidrio como sea posible, y lograr que aquellas que permanezcan sean lo más transparentes que se pueda. Mientras menos ventanas existan, y menor sea el efecto que tiene cada una en el paso de la información a través de ésta, nos acercaremos más a una experiencia viva y será más profunda nuestra conexión con el mensaje musical.

El principio del diseño
Los productos de High End no sólo están diseñados por oído, con frecuencia son fabricados a mano por artesanos capacitados que se enorgullecen de su trabajo. Los ensambladores por lo general son audiófilos, y fabrican los productos con mucho cuidado como si éstos fueran a instalarse en sus propias casas. Esta atención meticulosa en los detalles da como resultado una mejor calidad de fabricación. Una mejor calidad de fabricación no sólo puede mejorar el sonido de un producto, sino también aumenta su confiabilidad a largo plazo. Además, los componentes elaborados bellamente a mano pueden inspirar orgullo por la posesión, algo que los fabricantes de productos manufacturados en masa no pueden igualar.

En un nivel más profundo, los productos High End son fundamentalmente diferentes a los productos del mercado en serie. Desde su concepción, propósito, diseño, construcción y comercialización, hasta la forma en que son utilizados, los componentes High End son muy diferentes de sus primos de mediana fidelidad.
Lo que distingue a un producto de High End de un producto del mercado en serie es la actitud de atención del diseñador hacia la música. Él no está creando cajas que se venden como cualquier otro producto, está creando instrumentos musicales cuyo desempeño afectará la forma en que sus clientes experimentarán la música. El componente de High End es una manifestación física de una preocupación sentida profundamente con respecto a qué tan bien se reproduce la música, y por añadidura, a qué grado es disfrutada por el oyente.
El diseñador de High End construye productos que desearía escuchar él mismo. Como se preocupa por la música, a él le importa la forma en que un oyente desconocido, quizás a miles de kilómetros de distancia, experimenta el placer de la música. Mientras mayor sea la participación del oyente en la música, mejor habrá realizado su trabajo el diseñador.

Que significa High End Audio
¿Qué significa High End Audio? Es cuando uno se olvida del sistema de reproducción, reemplazado aparentemente por los intérpretes en su sala de sonido. Es cuando usted siente que el compositor o intérprete le habla a través del tiempo y el espacio. Es sentir un aceleramiento físico durante un clímax musical. Es el indescriptible paseo de emoción en la montaña rusa que el compositor de cierta forma pudo codificar en una combinación de sonidos. Es cuando el mundo físico desaparece, dejando sólo su conciencia y la música.

Como elegir un sistema
Elegir un sistema de reproducción de música de High End es una de las decisiones de compra más importantes que usted hará. A diferencia de comprar aparatos domésticos, sus selecciones de componentes influirán profundamente en la manera en que apreciará y disfrutará una forma de arte: la música. Un sistema con un gran sonido puede incluso cambiar su estilo de vida a medida que la música adquiera una mayor importancia en ella. Un sistema de alta fidelidad es un vehículo para explorar el mundo de la música; mientras mejor sea el sistema, más lejos y a más extensiones lo llevará este vehículo.
A pesar de que seleccionar componentes de alta fidelidad puede parecer una tarea intimidante, un poco de conocimiento y preparación lo ayudarán a reconocer su sistema soñado, y a quedarse dentro de su presupuesto. El comprador informado sabe que elegir los componentes correctos, hacer coincidir estos componentes entre sí, y un montaje cuidadoso son más importantes que una gran cuenta en el banco. Un buen Distribuidor le enseñará a convertirse en un comprador sabio y le mostrará el camino para ensamblar el sistema musical y estéticamente mas satisfactorio posible por su dinero.
Un sistema de High End audio está constituido por varios componentes, cada uno con una función específica. Estos componentes por lo general entran en tres categorías básicas: componentes fuente, componentes de control y componentes de reproducción.
Un componente fuente es cualquier dispositivo que recupera la señal de audio de un medio de almacenamiento de información. Un reproductor de discos compactos, que recupera una señal de audio de un CD es un componente fuente. Otras fuentes incluyen las tornamesas, los sintonizadores y las platinas. Los componentes fuente también se conocen como el front end porque constituyen el inicio de la cadena de reproducción.
El componente de control es el preamplificador; éste recibe señales de los componentes fuente y controla cuál es la que se envía al amplificador de potencia para escucharla. El preamplificador es el corazón de un sistema de alta fidelidad, todos los componentes fuente operan a través del preamplificador, que también controla el volumen y el direccionamiento de la señal.
Los componentes de reproducción son el amplificador de potencia y las bocinas, que funcionan de manera conjunta para convertir la salida del preamplificador en sonido. La configuración básica de los componentes fuente, un preamplificador, un amplificador de potencia y un par de bocinas.

Fijando Su Presupuesto
La cantidad que debe gastar en un sistema de reproducción de música depende de dos cosas: sus prioridades en la vida y sus medios financieros.
Tomemos en cuenta primero las prioridades. Una persona puede considerar un sistema estereofónico de $100,000 como una extravagancia, pero no inmutarse despilfarrando $200,000 en dos semanas de vacaciones en Europa. Por el contrario, otra persona de medios similares consideraría unas vacaciones de $200,000 como un desperdicio de dinero cuando existe tanta alta fidelidad en la lista de deseos. La primera persona quizás considere la música simplemente como una diversión prescindible mientras conduce para llegar al trabajo. Sin embargo, para la segunda persona, disfrutar y apreciar la música es un aspecto vital de la existencia humana. Cuánto dinero debe gastar de sus ingresos disponibles en un sistema de alta fidelidad depende de qué tan importante es para usted la música.

Se recomienda ampliamente establecer un presupuesto significativo para un sistema de High End. El gasto puede parecer alto en el momento, pero será recompensado noche tras noche y año tras año con su música favorita reproducida maravillosamente. En uno o dos años a partir de ahora, a medida que disfrute su sistema, el dinero gastado se habrá olvidado, pero el placer continuará, un buen sistema de reproducción de música es una inversión duradera y satisfactoria. Además, si usted adquiere un sistema de calidad ahora, no querrá venderlo ni cambiarlo por algo mejor posteriormente. Algunas veces resulta una economía falsa “ahorrar” dinero en un sistema no muy adecuado. Hágalo bien desde la primera vez.

Seleccione el Sistema que se Adapte Mejor a sus Necesidades
Igual que una camioneta pickup es más apropiada para el agricultor y un automóvil compacto para el habitante de la ciudad, un sistema de alta fidelidad ideal para un departamento pequeño en la Ciudad de Nueva York sería totalmente inadecuado en una casa grande de los suburbios. El sistema de alta fidelidad no sólo debe concordar con su gusto musical.
Muchos de los lineamientos son bastante obvios. En primer lugar, debe coincidir el tamaño de la bocina con su sala de sonido. Las bocinas grandes, de rango completo, no funcionan bien en habitaciones pequeñas, y viceversa. No sólo las bocinas grandes son físicamente dominantes, también tienden a sobrecargar la habitación con la energía de los bajos. Una bocina que suena bien en una habitación de 5 por 7 metros probablemente será gruesa, retumbante y de base pesada en una habitación de 3.5 por 4.5 metros. El desempeño de los bajos por el que pagó tan caro (es costoso conseguir una reproducción de bajos-graves) resultará contraproducente si la bocina se coloca en una habitación pequeña. Por el mismo dinero, usted podría comprar un fabuloso minimonitor cuyo costo de fabricación se fundamenta en lograr que los bajos superiores, el rango medio y los agudos sean de primerísima calidad. Usted gana por los dos lados con el minimonitor: su habitación no se sobrecargará con los bajos, y el minimonitor con toda probabilidad tendrá una nivelación del sonido y una pureza de tonos mucho mejores. Existen otros beneficios: los minimonitores, con su extensión de baja frecuencia limitada, con seguridad molestan menos a los vecinos. De esta forma, usted puede escuchar música más alta sin irritar a nadie. Además, su colocación es mucho más fácil en habitaciones pequeñas.
Por el contrario, un minimonitor simplemente no llenará una habitación grande con sonido. Sentir la potencia, el impulso dinámico, la extensión de bajos-graves y la sensación de impacto físico tan satisfactorio en cierta música, sencillamente no se logra con los minimonitores. Si usted tiene el espacio y el presupuesto, una bocina de rango completo, de piso, es la mejor opción.
Otra consideración importante es la potencia del amplificador. El amplificador debe igualarse con las bocinas y la habitación. Una habitación más grande requiere más potencia del amplificador.

Componentes de Valor vs. Lujo

Los componentes de High End Audio cubren toda la gama, desde cajas de apariencia utilitaria hasta altares fastuosos. El empaque no siempre refleja la calidad de la electrónica interior, sino más bien la filosofía del producto del fabricante. Algunas compañías tratan de ofrecer el mejor sonido por menos dinero instalando una electrónica excelente en un bastidor poco costoso. Estos son los llamados productos de “valor”. Los fabricantes de componentes de “lujo” pueden instalar el mismo nivel de electrónica en un bastidor fastuoso, con un panel frontal de 1” de grosor, grabado laqueado, trabajo metálico costoso, y postes de terminales o conexiones de entrada de diseño especial.
Un diseñador de electrónica muy costosa comentó alguna vez que podía vender sus productos en la mitad del precio si utilizara un bastidor barato. Sin embargo, él sentía que el nivel de diseño y ejecución de su electrónica merecía por lo menos lo más moderno en empaque.
Algunos compradores demandan una apariencia elegante y una sensación de lujo; otros simplemente desean el mejor sonido por menos dinero. Para algunos amantes de la música, la apariencia y un empaque elegante son secundarios a la calidad del sonido, a ellos no les importa cómo se ve mientras se oiga bien. Por el contrario, algunos audiófilos desean pagar por una cosmética fabulosa, una calidad diseñada en forma de acorazado y todos los adornos que hacen que algunos productos irradien elegancia y lujo. Existe un orgullo innegable de posesión que acompaña a los componentes de audio de diseño más fino.

Aprendiendo a escuchar

Debemos aprender a confiar en las respuestas de nuestro propio sistema –nuestros oídos- a los sistemas de música. Por supuesto, esto demanda que estemos en contacto con nosotros mismos, nada fácil.
La gente para la que la música es importante necesita acercarse a la intención en una grabación, y sólo hay una forma de hacer esto en casa: aprender sobre el mundo del equipo de audio. Utilice sus oídos (y los de los demás) para ayudar a eliminar aquello que lo aparta de la experiencia musical en la grabación. Por supuesto, no sólo es el lado de la reproducción el que necesita cuidado, pero es el único lado en el cual el oyente tiene control.

Existen riesgos inherentes en el desarrollo de las capacidades de comprensión auditiva críticas. El primero es la incapacidad de distinguir entre escuchar de manera crítica y escuchar por placer. Una vez iniciado en el camino de criticar la calidad del sonido, es demasiado fácil olvidar que la razón por la cual usted está dedicado al audio es porque le encanta la música, y empezar a pensar que cada vez que escucha música debe tener una opinión sobre qué está bien y qué está mal en el sonido. Ésta es la vía más segura hacia una condición conocida humorísticamente como Audiophilia nervosa. Los síntomas de la Audiophilia nervosa incluyen cambiar constantemente de equipo, reproducir sólo una pista de un CD o LP a la vez en lugar de escuchar todo el disco, cambiar cables para cierta música, y en general “escuchar la máquina” en lugar de la música.
Cuando escuche música por placer –que debería ser la gran mayoría de las veces al escuchar música- olvídese del sistema. Olvídese de la comprensión auditiva crítica. Cambie al modo de escuchar de manera crítica sólo cuando necesite hacer un juicio de valor, o como práctica para convertirse en un mejor oyente. Trace una línea entre escuchar de manera crítica y escuchar por placer, y sea consciente de cuándo cruzarla y cuándo no.
También existe el riesgo relacionado de que sus normas de calidad del sonido se elevarán tan alto que no podrá disfrutar de la música a menos que esté reproducida “perfectamente”, en otras palabras, al grado que no podrá disfrutar de la música, punto. A pesar de que no es una reproducción de muy alta calidad, disfruto muchísimo el estéreo de mi automóvil; no permita que ser audiófilo interfiera para disfrutar su música, en cualquier momento, en cualquier lugar. Cuando no pueda controlar la calidad del sonido, baje sus expectativas.